Leilit Janchoom, de 48 años, tenía un mono a quien utilizaba como “empleado” para agarrar cocos de las palmeras en Tailandia.
Posteriormente, el hombre vendía los cocos que el mono (Hermano Kwan) podía recoger cada vez que se trepaba.
Sin embargo, el mono no estaba conforme con su trabajo y suponen que ese es el motivo por el que finalmente mató a su dueño.
Como informa el portal digital Telegraph, cuando el mono se encontraba arriba de una palmera, no dudó en tirarle un coco en la cabeza a su dueño, quien cayó sin vida al piso.
Ahora, y por otro hecho registrado en Suecia, donde un chimpancé arrojó cosas a los turistas para ahuyentarlos del zoológico, los científicos lanzan una teoría.
Aseguran que el comportamiento de estos animales es la prueba más fuerte para indicar que los seres humanos no son los únicos que pueden hacer planes para el futuro.
miércoles, 11 de marzo de 2009
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